Es el tiempo en que reducimos la existencia de nuestra persona a meros objetos, medios por los que nos beneficiamos, intentando encontrar la salvación de la humanidad, aniquilando a propios hermanos. Es acá donde el fin no justifica los medios, donde se deja de lado el valor de la vida humana, del hombre, de vos, de mí; donde cae la dignidad como tarro de pintura invisible, que no mancha, no salpica, no se siente ni escucha. Queda afuera el corazón en esos asuntos eh!, cuando en realidad todo debería estar abrazado con su ética, con su moral. De a poco nos vamos desgastando, vamos buscando nuestra muerte, que ya nos sobra si miramos bien. Pero aún siguen hablando de Esperanza... de a poco hay quienes se suman.
Es sospechosa la forma en que suceden las cosas. Se confunde tanto, que el camino que parece ser claro y ordenado... es sólo un disfraz. Hay que abrir ojos, mente y poner más corazón, hacerlo parte en cada aspecto.
Acabé por acostumbrarme a escuchar aquello que en un tiempo me producía vergüenza ajena,aún sabiendo que estoy involucrada en este crucigrama colectivo. Hay partes que no se dicen con todas las verdades, con la tranpsarencia que necesita para ser entendida y atendida. Es ver que no causa lo que debería, y las voces que se escuchan sólo buscan la discordia, confusión, y más preguntas que soluciones o buenas respuestas. Cuando si parece que de generación en generación se van transmitiendo ciertas actitudes. Si te fijas en la sociedad es asi, hay cosas que el hombre no cambia, y la sociedad parece no avanzar, a pesar de tantos progresos tecnológico y científicos, toda esa bola que nos venden. Desde siempre estuvieron la envidia, el querer ser más que los demás, el abuso de la autoridad, la corrupción... son cosas que no se cambian!... muy pocos quieren cambios.. los cambios desestabilizan y llevan al caos. Ellos le tienen miedo al caos. En el fondo son desconfiados de que no puedan ganar. Temen llegar a no ser nadie, a perder su puesto. Y mas temen ser ignorados, porque estando en una cierta altura están cagados en las patas por la posibilidad de caer.
Hasta aquí (señalando mi cabeza), comprendo que las situaciones en mi vida se fueron dando con pasos agigantados y pesados, con cambios profundos que enraizaron y mezclaron en una red los recuerdos y el presente, presintiendo un porvenir. Pero aquí (cubriéndome el corazón), los recuerdos desprenden a cuenta gotas sus sabores quedando sueltos como imágenes que voy guardando en "Restos de un ayer precioso", dejando solo una memoria, reacia al olvido. El presente me regala nuevos encuentros, me deja nítida y cálida, me empuja y a veces se me adelanta; cada día es un hecho natural que florece; es el viaje lo que fortalece, de las experiencias se aprende... Entre tanto, descubro asombrada que no quiero ser una transitoria permanencia en tus ojos...
Bitácora
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Entro al sitio. abro la puerta -caminó silvando- caminé buscando. (Me)
Preguntaba: ¿hay alguien en casa? y un eco respondía, me correspondía las
palabra...
Seamos un link para "la gente"
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¿Cuántas veces nos indignamos al escuchar que los medios hegemónicos dicen
que la gente dice tal o cual cosa? Todos sabemos que lo que ellos dicen no
es lo...
EL ARCA del Sur Nº 145 - Mayo de 2008
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*Infancia*
Mis construcciones de madera
cubrían el mundo.
Mullida gramilla a mis pies
arriba el cielo en sus asuntos.
Yo construía mis refugios desde
la a...